¿Sabes cómo identificar los primeros síntomas del burnout en los equipos antes de que afecten al rendimiento de la empresa? ¿Por qué es importante adelantarse a este tipo de situaciones? ¿Cuáles son las consecuencias de este tipo de situaciones para la empresa?
Cómo identificar los primeros síntomas del burnout
El burnout o síndrome del trabajador quemado es un tipo de malestar emocional que se produce cuando una persona tiene la sensación de estar agotada física, emocional y mentalmente durante un tiempo prolongado. Aunque puede aparecer en todos los ámbitos de la vida el más frecuente es el que se produce en el ámbito laboral. En este caso lo suelen padecer personas con cargas de trabajo abrumadoras, que deben realizarse en poco tiempo y que no se reconoce o está infravalorado. Exteriormente, la persona afectada de este síndrome presenta los siguientes síntomas: cansancio crónico, fuertes dolores de cabeza, ansiedad, depresión, irritabilidad, falta de motivación, aislamiento social y bajo rendimiento.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el burnout afecta a 3 de cada 10 trabajadores de la Comunidad Europea. Se trata, pues, de un problema serio que tiene consecuencias graves para la salud física de la persona, que también puede verse afectada de otras dolencias, pues este síndrome puede desencadenar trastornos psicológicos graves como la ansiedad, una baja autoestima e incluso depresión. Tal es su relevancia que, desde el 1 de enero del año 2022 la OMS lo aceptó y clasificó como una enfermedad.
Por qué preocupa el burnout a las empresas
Porque impacta directamente en su cuenta de resultados y en la estabilidad del equipo de trabajo que la integra. En concreto que haya personas con este síndrome en la empresa se traduce en:
- –Una caída drástica de la productividad, ya que la persona no es capaz de realizar su tarea con eficiencia.
- –Un aumento del absentismo laboral por la aparición de problemas físicos y mentales, lo que dispara los costes de rotación y de contratación de nuevos activos.
- -Fuga de talentos, pues las personas acaban por marcharse a otras empresas donde se encuentren más cómodas y/o reconocidas.
- -Mal clima laboral, pues las personas afectadas de burnout suelen estar en el centro de conflictos y dificultan la comunicación en la entidad.
Señales tempranas que pueden detectar los responsables de equipo
Detectar el burnout en la empresa a tiempo es vital para evitar el desgaste crónico que conlleva a todos los niveles de la organización. Por ello, es importante que los responsables de los equipos de trabajo sean capaces de detectar su aparición. En Salud Laboral sabemos que las primeras señales de este síndrome suelen ser las siguientes:
- Cambios de comportamiento. En este sentido, el trabajador afectado suele mostrarse menos participativo de lo que era en las reuniones, se desconecta de las dinámicas grupales y/o reduce la comunicación informal con sus compañeros. Su trato se caracteriza por la irritabilidad, la impaciencia, la agresividad y los comentarios cínicos sobre los proyectos o la empresa. Además, es una persona que deja de proponer ideas y que se limita a cumplir con lo mínimo indispensable o bien muestra apatía ante responsabilidades que antes valoraba.
- Caídas en el rendimiento o en su productividad. Las señales habituales son: aumento de descuidos, faltas de atención al detalle; necesidad de rehacer tareas; procrastinación; retrasos en las entregas; dificultad para concentrarse o imposibilidad para tomar decisiones.
- Signos físicos y emocionales. Es decir, cansancio persistente, ausencias injustificadas, retrasos, imposibilidad de desconectarse del trabajo, etc.
Consecuencias para la productividad y el clima laboral
Las principales consecuencias del síndrome de burnout para la productividad se concretan en dos aspectos: una caída de la calidad del trabajo que se desarrolla y un aumento de los costes de producción, derivado del aumento de las bajas laborales y de la necesidad de realizar contrataciones para cubrir esas ausencias temporales o las bajas definitivas, pues en muchas ocasiones estas personas acaban por abandonar la empresa.

Cómo puede ayudar la psicología organizacional ayudar en casos de burnout en la empresa
La psicología organizacional puede ayudar a prevenir de forma temprana la aparición del síndrome de burnout en las empresas ya que trabaja sobre la raíz del problema. Para ello, realiza un diagnóstico de la situación, modifica factores estructurales y psicosociales (como la sobrecarga y el clima laboral) y aplica evaluaciones clínicas de los trabajadores. Con todo ello, la psicología en la empresa ayuda a optimizar los procesos de recursos humanos para transformar el entorno laboral en uno mejor además de ayudar a restaurar el equilibrio y el bienestar de todo el equipo.
Así pues, ante la menor sospecha de síntomas de burnout entre tus empleados, no lo dudes y ponte en contacto con nosotros. En Salud Laboral estaremos encantados de ayudarte a conseguir un ambiente laboral agradable, seguro y eficiente.


